Menor — Copas
Dos de Copas
En un jardín cerrado, bajo la luna llena, la heroína se inclina sobre el agua — y el reflejo que la mira tiene un rostro masculino. El Dos de Copas del DAL no muestra el encuentro con el otro: muestra el encuentro, dentro de sí, con su parte complementaria.
Lectura simbólica
La tradición muestra a dos amantes intercambiando sus copas; el DAL fusiona las dos figuras en una sola y su reflejo — la unión ya no se juega fuera, sino dentro: es la parte masculina de su alma, lo que los psicólogos llaman el Animus, lo que la heroína reconoce en el espejo del agua. La luna llena gobierna la escena: astro de los reflejos, los sueños y la psique profunda, solo ella permite esta revelación nocturna. El esfinge alada guarda el umbral del jardín cerrado — ciertos encuentros exigen muros — y sobre el pedestal, el caduceo: dos serpientes unidas alrededor de un mismo eje, blasón exacto de lo que aquí sucede. El Libro, por su parte, está posado a un lado, cerrado: ella ya no lee el saber, lo aplica — la teoría se ha convertido en experiencia, y esta escena tiene valor de rito. La unión de los contrarios no se lee: se vive.
Lectura invertida
El reflejo se enturbia: su parte complementaria negada, o proyectada sobre otra persona — se busca fuera lo que espera en el agua del jardín. O el espejo se aclara: comienza la unión interior.
- unión
- plenitud
- reflejo
- revelación
- interioridad
- alianza
